El uso de irrigador bucal para la salud dental

19 diciembre, 2019
tu dentista en Valdemoro te aconsejará el mejor irrigador bucal

Mantener unos buenos hábitos de higiene resulta esencial para nuestra salud dental y, sin duda, es la mejor manera de prevenir posibles afecciones y enfermedades que pueden desarrollarse en el futuro. Cepillarse los dientes después de cada comida y utilizar hilo dental y colutorios son prácticas que todos deberíamos tener incorporadas en nuestros hábitos de higiene diarios.

Pero, además, para conseguir una limpieza mucho más eficaz en dientes y encías tenemos una opción cada vez más utilizada: el irrigador bucal. Este aparato, muy similar al de un cepillo de dientes eléctrico, facilita la limpieza de las zonas más inaccesibles de la boca, como por ejemplo las llamadas “muelas del juicio”.

¿Cómo funciona el irrigador bucal?

El funcionamiento del irrigador bucal es muy sencillo y se notan sus efectos inmediatamente. Dispone de un chorro de agua a presión que llega a cualquier rincón de la boca y elimina la suciedad entre los dientes con mayor eficacia que el cepillo dental.

Lo más recomendable es utilizarlo después del cepillado de la noche durante al menos dos minutos y enfocando el chorro a presión sobre dientes, encías y espacios interdentales. Tampoco puedes olvidarte de la lengua que es una de las zonas donde más bacterias se acumulan.

Normalmente, los irrigadores disponen de cuatro boquillas, dos para la higiene diaria, otra más específica para la limpieza de la lengua y otra para una limpieza más profunda y que proporciona un chorro con más presión que las otras. Una vez que has terminado la irrigación tan solo tienes que limpiar el irrigador y vaciar el depósito con el agua que ha sobrado. De esta forma se reduce el riesgo de fugas.

Otro aspecto a tener en cuenta son los distintos niveles de presión del agua según las necesidades de cada paciente. Por ejemplo, si la persona tiene las encías sensibles y sangran con facilidad, se elegirá un nivel de presión bajo. Si el paciente tiene un aparato de ortodoncia es recomendable utilizar un nivel de presión más alto para eliminar los restos de suciedad que se acumulan en los brackets.

La forma de colocar el irrigador para que sea más efectivo es en un ángulo de 90º sobre la zona que se va a irrigar. Además, debes inclinarte sobre el lavabo con la boca ligeramente abierta para que el agua caiga después de chocar a presión con dientes y encías.

¿Quién puede utilizar el irrigador bucal?

Todo el mundo puede utilizar el irrigador bucal y aprovecharse de sus ventajas, pero se recomienda especialmente a los pacientes con enfermedades periodontales, los que están siguiendo un tratamiento de ortodoncia y llevan brackets metálicos, o los que se han sometido a un tratamiento de implantes dentales. Estas son los principales beneficios que ofrece un irrigador bucal:

  • Uso sencillo: aunque parezca un aparato para profesionales es muy fácil de usar y los resultados son excelentes.
  • Reduce la placa bacteriana: el irrigador elimina restos de comida en zonas donde no puede llegar el cepillo de dientes y previene caries y otras afecciones.
  • Reduce el mal aliento: la irrigación permite que la boca permanezca fresca y limpia durante todo el día.
  • Elimina manchas dentales: con el chorro a presión se pueden eliminar manchas antiestéticas y lucir dientes más blancos.

¿En qué fijarse para elegir un irrigador dental?

Estos son los aspectos a tener en cuenta a la hora de comprar un irrigador:

  • Irrigadores portátiles: son más pequeños y funcionan con pilas. Ideales para personas que viajan mucho.
  • Irrigadores fijos: son los más vendidos. Funcionan con electricidad y suelen dejarse en el baño para utilizarlo en la higiene dental diaria.
  • Modelos con microburbujas: intensifican la eliminación de placa y restos de alimentos entre los dientes.
  • Tipos de chorro: hay modelos con diferentes tipos de chorro según las necesidades (giratorio, monochorro, etc).
  • Número de boquillas: el número de boquillas es importante para elegir el modelo que más se ajuste a nuestra salud dental.
  • Filtros de agua: existen filtros que ofrecen una mayor calidad del agua que se utiliza para irrigar.
  • Depósitos de agua: puedes elegir depósitos de agua pequeños (150 ml) o mucho más grandes (1.000 ml) para una irrigación más prolongada.
  • Temporizador: algunos modelos incluyen un temporizador que te avisa después de dos minutos de irrigación.

La mejor manera de saber el tipo de irrigador bucal más adecuado para cada persona es visitar la consulta del dentista. Él será el que te aconseje cuál elegir dependiendo de tu salud dental, ya que, si un paciente sufre algún tipo de afección, por muy leve que sea, sin duda deberá elegir un irrigador muy diferente al de otra persona que solo lo va a utilizar como medida de odontología preventiva.

Por tanto, nuestro consejo es que, si estás buscando un dentista en Valdemoro, confíes en la clínica Las Aguas. Allí encontrarás los mejores profesionales que te recomendarán el irrigador bucal que mejor se ajusta a tus necesidades para que siempre luzcas unos dientes y encías sanos. Pide cita con nosotros. ¡Te esperamos!

 

Posteado en Higiene bucodental por Clínica Dental Las Aguas
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